Esta vez nos reunimos en Albergue Indígena de Durango con miembros de la comunidad.
Llegamos temprano por que acudimos a llevarles el desayuno y los primeros que nos recibieron muy contentos fueron los niños.

Despues de disfrutar un rico desayuno los niños nos invitaron a jugar y pasamos un rato muy ameno.
Platicando con algunas personas de la comunidad nos dejaron ver algunos de sus principales problemas ya que ellos vinieron des
de sus comunidades a la ciudad pero es muy dificil para ellos encontrar trabajo para solventar las necesidades diarias.
Una mañana tan divertida que no nos queríamos ir, ya para despedirnos entregamos alguna ropa donada por los compañeros y dulces para los niños.


Sin duda una experiencia mas que nos deja el gran compromiso de seguir apoyando a esta comunidad tan necesitada.
